Esta última semana he leído una serie de post donde se manosea de manera indiscriminada ciertos conceptos siquiátricos que me pareció importante acláralos y de esta manera respetar tanto a las personas que padecen una enfermedad como a las que no presentan patología alguna pero salen del molde de lo normal y por esto son denominadas LOCAS….. Para comenzar definiremos según WIKIPEDIA
Demencia o locura (del latín demens) es la perdida progresiva de las funciones cognitivas, debido a daños o desórdenes cerebrales más allá de los atribuibles al envejecimiento normal. Puede afectar particularmente las áreas de la memoria, la atención, y la resolución de problemas, aunque en los estudios ulteriores puede notarse pérdida de orientación espacio-temporal o de identidad. La demencia puede ser reversible o irreversible según el origen etiológico del desorden. Las personas afectadas pueden mostrar también rasgos psicóticos, depresivos y delirios. Los primeros síntomas consisten en cambios de personalidad o de conducta, y a menudo la demencia se hace evidente durante cuadros de delirio. Los pacientes que experimentan cuadros de confusión al ser hospitalizados, tienen mayores probabilidades de padecer demencia.La demencia puede afectar el lenguaje, la comprensión, habilidades motoras, memoria de corto plazo, la capacidad de identificar elementos de uso cotidiano, el tiempo de reacción, rasgos de la personalidad y funciones ejecutivas.
Aquí tienen este video que me causo escalofríos me gastaría que vean primero antes de leer…
PD:
Tal vez este post es muy extenso y muy latoso de leer pero creo que es muy delicado escribir sobre una sicopatología sin informarse primero y mucho peor es utilizar términos que están totalmente errados…
Las personas que tienen una enfermedad mental tienen afectado su tono afectivo, su conducta y la manera en que se comunican con otras personas. Estamos más preparados para aceptar y comprender el caso de las enfermedades físicas. Otros elementos que tienden a confundir son que estos trastornos no tienen una causa o causas conocidas o fáciles de reconocer, varían de una persona a otra y su tratamiento también es confuso .
La salud mental y la enfermedad mental dependen de nuestro estilo de vida, de la calidad de las relaciones afectivas que tenemos, de nuestra capacidad de amar y aceptar a los demás, de dar confianza y apoyo, y recibirlos, de nuestra tolerancia. Se podría considerar psíquicamente normal todo aquel que se comporte y actúe como la mayoría de las personas de su entorno, si alguien no se comporta como la mayoría de las personas se dice que es enfermo. Desde la perspectiva médica un desorden mental sería aquel comportamiento desadaptado que no llaga a ningún resultado concreto, que se aparta de la realidad. Desde el punto de vista social un enfermo mental no se ajustaría a su
entorno.
TRASTORNO PARANOIDE
La paranoia es un término psiquiátrico que describe un estado de salud mental caracterizado por la presencia de delirios autorreferentes.
Los individuos con trastorno paranoide de la personalidad piensan que los demás se van a aprovechar de ellos. Si alguien, por ejemplo, saluda a una persona con este problema, inmediatamente éste pensará que el que le saluda "quiere o trama algo". Tienen dudas injustificadas sobre la "lealtad" de sus amigos o la fidelidad de su pareja, y les cuesta aceptar que se equivocan. Aparentan ser fríos, pero en realidad sólo es un intento de evitar que los demás conozcan sus puntos débiles y puedan aprovecharse de ello; son muy rencorosos, y nunca olvidan un insulto o una crítica.
Las personas paranoides tienen escasas relaciones sociales, en parte por su desconfianza hacia las personas, pero también se debe a que suelen provocar rechazo en los demás, debido a su comportamiento hostil. De todos modos, se desenvuelven muy bien en la vida, ya que no les gusta que otros se ocupen de sus asuntos.
ESQUIZOFRENIA 
Quien sufre de esquizofrenia experimente una distorsión de los pensamientos y sentimientos. Lo que caracteriza a la esquizofrenia es que afecta a la persona de una forma total, por lo que quien la padece comienza a sentir, pensar y hablar de forma diferente a como lo hacia antes. Dicha persona puede empezar a estar extraña más aislada, puede evitar salir con amigos, duerme poco o demasiado, hable solo o se ría sin motivo aparente (aunque estos síntomas no tienen porque aparecer en todos los pacientes.)
La edad de aparición está comprendida entre los 15 y los 45 años, aunque suelen comenzar al final de la adolescencia, también hay casos de aparición en la infancia, que suelen enmascararse con problemas escolares o mal comportamiento.
Se llaman síntomas a aquellas manifestaciones del sujeto que anuncian una anomalía o enfermedad. Serían síntomas los dolores, las inflamaciones, los cambios de ritmos biológicos. El problema de la esquizofrenia es que la mayoría de los síntomas son subjetivos, dependen de lo que el paciente refiera. hay dos tipos de síntomas en la esquizofrenia:
Síntomas positivos mentales (sicóticos)
1. Alucinaciones: son engaños de los sentidos, percepciones interiores que se producen sin un estimulo externo. No está en condiciones de reconocer que lo percibido surge únicamente de sus vivencias interiores y no está presenta en el mundo externo. , Pueden ser de tipo auditivas, táctiles, visuales, gustativas y olfativas.
2. Delirio: se trata de una convicción errónea de origen patológico que se manifiesta a pesar de razones contrarias y sensatas. El alcance con la realidad está restringido. El paciente ve el delirio como la única realidad válida. Aunque los propios pensamientos son contrarios a las leyes de la lógica, el enfermo es inaccesible a esta objeción. Cuando se advierte de este estado, a veces no hay que pensar el inicio de un tratamiento o la hospitalización, ya que la desesperanza que puede llegar a producir en el paciente hace que haya intentos de suicidio. tipos: persecución, de culpa, de grandeza, religioso, somático, de referencia...
3. Trastornos del pensamiento: la manera de hablar suele darnos indicios significativos sobre el pensamiento trastornado. Relatan a menudo que han perdido control sobre sus pensamientos, que estos le han sido sustraídos, impuestos o que son dirigido por extraños poderes o fuerzas relacionados con el lenguaje tenemos: descarrilamiento, tangencialidad, ilogicalidad, presión del habla, distraibilidad...
En las crisis psicóticas, estos síntomas anteriores descritos pueden ir acompañados de:
1. Síntomas positivos en el ámbito de sentimientos: angustia, excitabilidad
2. Síntomas positivos vegetativos: insomnio, palpitaciones, sudores, mareos, trastornos gastrointestinales, trastornos respiratorios 3. Síntomas positivos de la motricidad: comportamiento, agresivo y/o agitado, inquietud corporal, movimientos extraños y absurdos, conducta repetitiva.
4. Síntomas Negativos Pobreza afectiva: Se manifiesta como un empobrecimiento de la expresión de emociones y sentimientos, disminuye la capacidad emocional; se manifiesta en aspectos del comportamiento.
Alogia: Se refiere al empobrecimiento del pensamiento y de la cognición.
Abulia –Apatía: La abulia se manifiesta como una falta de energía, de impulso. La apatía es la falta de interés.
Anhedonia – insociabilidad: La Anhedonia es la dificultad para experimentar interés o placer por las cosas que antes le gustaba hacer o por las actividades normalmente consideradas placenteras.
5. Problemas cognitivos de la atención: Problemas en la concentración y en la atención, Sólo es capaz de concentrarse esporádicamente, Se distrae en medio de una actividad o conversación.
Tipos de esquizofrenia
Hemos señalado el carácter individual del cuadro de la enfermedad por esto la subordinación a uno de los diversos tipos de la patología significa a menudo una simplificación. Además con frecuencia se presentan cuadros mixtos, que pueden ser difíciles de clasificar. También se observa muchas veces que el cuadro de la enfermedad varía a lo largo del tiempo.
1. Esquizofrenia paranoide: se caracteriza por el predominio de ideas delirantes y alucinaciones, sobre todo auditivas. Los delirios y las alucinaciones a veces constituyen una unidad. Es la más frecuente, suele iniciarse entre los 20 y 30 años y es la que mejor evoluciona a pesar de la aparatosidad del cuadro.
2. Esquizofrenia catatónica: predomina el trastorno del movimiento o movimientos motores. Los expertos hablan de "estupor catatónico". A pesar de tener la conciencia despierta, el enfermo no reacciona a los intentos de entrar en contacto con él.
3. Esquizofrenia desorganizada o hebefrenica: predomina un afecto absurdo, no apropiado se suelen reír cuando se les da una mala noticia, las conductas suelen ser infantiles, el estado de humor es absurdo, existe desinhibición en los sentimientos.
4. Esquizofrenia indiferenciada: es un tipo de esquizofrenia en la cual no predomina un síntoma concreto para el diagnóstico, es como la mezcla de las otras anteriores.
5. Esquizofrenia residual: en estos casos debe haber habido, por lo menos, un episodio de esquizofrenia anteriormente, pero en el momento actual no hay síntomas sicóticos importantes. Es la fase en la que los síntomas negativos son más evidentes. No se manifiesta en todos los enfermos.
TRASTORNOS DE PERSONALIDAD
Un trastorno de la personalidad es un patrón permanente e inflexible de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto, tiene su origen en la adolescencia o inicio de la edad adulta, es estable a lo largo del tiempo y comporta malestar o perjuicios para el sujeto y los que están a su alrededor. Los trastornos de personalidad que se incluyen en este capítulo son:
1. Trastorno paranoide de la personalidad: se caracteriza por un patrón de desconfianza y suspicacia que hacen que se interpreten maliciosamente las intenciones de los demás.
2. Trastorno esquizoide de la personalidad: es un patrón de desconexión de las relaciones sociales y de restricción de la expresión corporal.
3. Trastorno esquizotípico de la personalidad: consiste en un patrón de malestar interno en las relaciones personales, distorsiones cognoscitivas o perceptivas y excentricidades de comportamientos.
4. Trastorno antisocial de la personalidad: consistente en un patrón de desprecio y violación de los derechos de los demás.
5. Trastorno límite de la personalidad: se asienta en un patrón de inestabilidad de las relaciones interpersonales del sujeto, su autoimagen y sus afectos, además de una notable impulsividad.
6. Trastorno histriónico de la personalidad: consiste en presentar un patrón de emotividad excesiva y de demanda de atención constante.
7. Trastorno narcisista de la personalidad: el sujeto presenta un patrón de grandiosidad, necesidad de admiración y gran falta de empatía.
8. Trastorno de la personalidad por evitación: es un patrón de inhibición social, sentimientos de incompetencia e hipersensibilidad a la evaluación negativa.
9. Trastorno de la personalidad por dependencia: consiste en un patrón de comportamiento sumiso relacionado con una excesiva necesidad de ser cuidado.
10. Trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad: comporta un patrón de excesivo de preocupación por el orden, el perfeccionismo y el control.
11. Trastorno de la personalidad no especificado: esta categoría se aplica en dos situaciones; por un lado, cuando el patrón de personalidad del sujeto cumple el criterio general del trastorno de personalidad, pero existen características de varias clases de trastornos de personalidad, pero no de los criterios para un subtipo específico; y por otro lado, cuando el sujeto cumple el criterio general del trastorno de personalidad, pero su sintomatología no se acoge a ninguna de la existente en los subtipos (por ejemplo, el trastorno pasivo-agresivo de la personalidad).
OBSESIÓN
El enfermo obsesivo tiene muchos síntomas que empiezan a aparecer en la adolescencia, mientras que una obsesión es algo inocuo que tenemos todos, desde una musiquilla que se viene a la mente inevitablemente hasta pequeños tics sin los cuáles es difícil hacer algunas cosas. «Incluso las supersticiones tienen un carácter ritual de obsesión. Eso es lo que explica que alguien piense que por pasar debajo de una escalera le va a pasar algo terrible. También son individuos más vulnerables a la depresión o la ansiedad porque su forma de ser es muy rígida.
Defensa frente a la ansiedad
La conducta compulsiva es un mecanismo de defensa frente a la angustia, de ahí que la ansiedad sea una de las principales causas de este trastorno. Las «manías» son conductas rituales, repetitivas, que no tienen finalidad, pero que tranquilizan al sujeto que las realiza en cierta manera. A juicio de los expertos consultados, los enfermos neutralizan su angustia con la creencia irracional de que llevando a cabo esa actividad repetitivamente controlan la situación. Por ejemplo, creen que lavándose las manos cien veces van a evitar el riesgo de contagio. Otra conducta compulsiva frecuente es la de comprobación. Es típico el ejemplo de la persona que sale de casa y tiene que volver porque no está segura de si ha echado la llave o si se ha dejado los fuegos de la cocina encendidos. Regresar le tranquiliza, aunque se encuentre todo en orden. También, el del sujeto que se levanta todas las noches para ver si está el gas cerrado. Son casos que se salen de la normalidad porque seguramente interfieren en sus vidas privadas. Al ser un mecanismo de defensa contra la angustia, se da en quienes no controlan bien su ansiedad y se ven expuestos a que este mecanismo les afecte. «El enfermo compulsivo es como la huerta que está al lado del río; cada cierto tiempo el caudal crece e inunda las lechugas.
1. Ideas obsesivas No sólo preocupan a los especialistas los rituales o compulsiones, sino también las obsesiones. Son imágenes, ideas, pensamientos que acuden a la mente sin que la persona quiera, de forma repetitiva, y que son de contenido absurdo. Llegan a angustiar mucho a los pacientes que las sufren y siempre se centran en cuestiones sumamente desagradables. Es frecuente que les asalten imágenes de un niño, que puede ser su hijo o un menor de la propia familia, y piensen que le van a matar. En caso de ser individuos muy religiosos, pueden imaginarse a las vírgenes o los santos con características obscenas... Siempre son los pensamientos más nefastos y contrapuestos a su moral y deseo. El enfermo no sólo se preocupa por lo que le pueda pasar a él, sino a las personas de su entorno. Hay mujeres que se han obsesionado con que se les ha caído una aguja de coser en la comida. Cada vez que ponen lentejas las pasan por un cedazo innumerables veces, comprueban que no hay nada punzante en el puchero porque temen enormemente que alguien de su familia pueda llegar a tragárselo. Ya se ha dado al menos un caso en España de un enfermo obsesivo conpulsivo que cree padecer el mal de las vacas locas y que incluso ha hecho testamento.
2. Manias Euforia anormal o excesiva. Irritabilidad inusual. Disminución de la necesidad de dormir. Ideas de grandeza. Conversación excesiva. Pensamientos acelerados. Aumento del deseo sexual. Energía excesivamente incrementada. Falta de juicio. Comportarse en forma inapropiada en situaciones sociales. Si la manía se deja sin tratar puede empeorar y convertirse en un estado sicótico (el paciente pierde temporalmente la razón). Algunas de las características de los pacientes con trastorno bipolar: son personas con dificultad para distinguir entre la izquierda y la derecha, que tienen capacidad para mantenerse despiertos durante largo tiempo y, debido a su energía extra y predisposición, tienden a pensar que son superiores a los demás, entre otras.
DEPRESIÓN
El trastorno depresivo es una enfermedad 
que afecta el organismo (cerebro), el ánimo, y la manera de pensar. Afecta la forma en que una persona come y duerme. Afecta cómo uno se valora a sí mismo (autoestima) y la forma en que uno piensa. Un trastorno depresivo no es lo mismo que un estado pasajero de tristeza. No indica debilidad personal. No es una condición de la cual uno puede liberarse a voluntad. Las personas que padecen de un trastorno depresivo no pueden decir simplemente "ya basta, me voy a poner bien". Sin tratamiento, los síntomas pueden durar semanas, meses e incluso años. Sin embargo, la mayoría de las personas que padecen de depresión puede mejorar con un tratamiento adecuado.
Síntomas de depresión No todas las personas que están en fases depresivas o maníacas padecen de todos los síntomas. Algunas padecen de unos pocos síntomas, otras tienen muchos. La gravedad de los síntomas varía según la persona y también puede variar con el tiempo.- Estado de ánimo triste, ansioso o "vacío" en forma persistente. - Sentimientos de desesperanza y pesimismo. - Sentimientos de culpa, inutilidad y desamparo. - Pérdida de interés o placer en pasatiempos y actividades que antes se disfrutaban, incluyendo la actividad sexual. - Disminución de energía, fatiga, agotamiento, sensación de estar "en cámara lenta." - Dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones. - Insomnio, despertarse más temprano o dormir más de la cuenta. - Pérdida de peso, apetito o ambos, o por el contrario comer más de la cuenta y aumento de peso. - Pensamientos de muerte o suicidio; intentos de suicidio. - Inquietud, irritabilidad. - Síntomas físicos persistentes que no responden al tratamiento médico, como dolores de cabeza, trastornos digestivos, ritmo cardiaco, sensacion de pérdida de control de algunas partes del cuerpo y otros dolores crónicos. - Sensacion de estar en un "hoyo" o un "callejon sin salida".
Tipos de depresión
Al igual que en otras enfermedades, por ejemplo las enfermedades del corazón, existen varios tipos de trastornos depresivos. Este panfleto describe brevemente los tres tipos más comunes. Los tres tipos son: depresión severa, la distimia y el trastorno bipolar. En cada uno de estos tres tipos de depresión, el número, la gravedad y la
persistencia de los síntomas varían.
1. La depresión severa se manifiesta por una combinación de síntomas (vea la lista de síntomas) que interfieren con la capacidad para trabajar, estudiar, dormir, comer y disfrutar de actividades que antes eran placenteras. Un episodio de depresión muy incapacitante puede ocurrir sólo una vez en la vida, pero por lo general ocurre varias veces en el curso de la vida.
2. La distimia, un tipo de depresión menos grave, incluye síntomas crónicos (a largo plazo) que no incapacitan tanto, pero interfieren con el funcionamiento y el bienestar de la persona. Muchas personas con distimia también pueden padecer de episodios depresivos severos en algún momento de su vida.
3. Otro tipo de depresión es el trastorno bipolar, llamado también enfermedad maníaco-depresiva. Éste no es tan frecuente como los otros trastornos depresivos. El trastorno bipolar se caracteriza por cambios cíclicos en el estado de ánimo: fases de ánimo elevado o eufórico (manía) y fases de ánimo bajo (depresión). Los cambios de estado de ánimo pueden ser dramáticos y rápidos, pero más a menudo son graduales.
Cuando una persona está en la fase depresiva del ciclo, puede padecer de uno, de varios o de todos los síntomas del trastorno depresivo. Cuando está en la fase maníaca, la persona puede estar hiperactiva, hablar excesivamente y tener una gran cantidad de energía. La manía a menudo afecta la manera de pensar, el juicio y la manera de comportarse con relación a los otros. Puede llevar a que el paciente se meta en graves problemas y situaciones embarazosas. Por ejemplo, en la fase maníaca la persona puede sentirse feliz o eufórica, tener proyectos grandiosos, tomar decisiones de negocios descabelladas, e involucrarse en aventuras o fantasías románticas.





















